Antes: un espacio en obra, sin identidad ni distribución clara. Después: una cocina moderna, elegante y funcional.
- Diseño en forma de «U» para máximo aprovechamiento del espacio.
- Mobiliario en tonos sobrios con acabado alto brillo que aporta amplitud.
- Cubierta clara que contrasta con los muebles.
- Integración de electrodomésticos y zonas de trabajo bien definidas.









